Managua is my big apple

Managua is my big apple.
My one and only one.

I don’t need New York to love you.
I’ll just keep with my big city apple.
My rotten city apple. Big apple.

You can fall in love in the big city.
Or you just can fall. You can’t love my big apple.
But you can fall in love in my big apple. Rotten love.

Let’s fall in love in my Big Apple.
My beautiful and rotten apple: Managua.

Contemplación

Sabé, vos, mujer inquieta, que me has marcado mucho.
Que he procurado que te quedés quieta,
inmóvil, al borde del camino. Junto a mí.

Que no lo he logrado, y por ende te he fastidiado
entre sombras y máscaras…
mostrando lo que no soy ni tengo.

Sabé que has dejado tu olor conmigo,
cada vez que te veo y te beso,
o te toco, o me hablás.

Que he descubierto que puedo pernoctar con vos,
sin preocuparme del mañana.
Que puedo quedarme inmóvil,
quieto, al borde del camino.

Contemplándote.

17-02-2010

Lluvia de jueves

Hoy está lloviendo.
La lluvia cae a cántaros,
mientras los niños de mi barrio
se dejan llevar por la corriente
que arrastra todo cuanto encuentra
en la cuneta. Llueve mucho.

Hoy está lloviendo. De pronto…
quiero bañarme en el Atlántico.
Sentir el sol quemando mi espalda,
y el agua, color cristal,
formar parte de mi cuerpo.
Mientras, aquel niño
busca dónde encontrar
un poco de agua… potable.

28-08-2004

Domingo de octubre

No tenías por que hacerme sentir tan mal… Ahora, después de todo lo acontecido, recuerdo aquella tarde en la que me dijiste: “dejáme ir”. Y yo te solté, porque te amaba, pero pensé que regresarías conmigo. Que era una ligera broma de esas que tanto te gusta hacer.

No muy pronto me dí cuenta que no estabas jugando aquella tarde de un domingo de octubre. Y yo, enamorado, vislumbraba un futuro acompañándote, mientras a vos ya te acompañaba otro estúpido. No quería sentirme mal cuando me percaté de ello, así que procuré obviar las circunstancias, y el único resultado fructífero fue un viaje mal logrado a lo profundo de mis sentimientos, donde me ahogué en un mar de lágrimas heladas.

Ahora, después de todo lo acontecido, comprendo que uno solo conserva lo que no amarra. Pero todavía me cuesta comprender que te necesito, y vos a mí no. ¿Sabes? Después de todo, siempre estuviste en lo correcto.

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¿Te das cuenta cómo nos destruimos?

¿Te has dado cuenta? Cada vez
menos perros vemos por la ciudad.
Ya no andan las cuatro patas sueltas
sin collares ni correas
deambulando por las calles.
Día a día, desaparecen siete perros
y aparece una comidería.
China Express, Mamá Ñá, Comedor Siu…
Nombres sobran.

¿Te has dado cuenta?
Cada día que pasa, comemos un poco más.
Cuidado con comer mucho…
podríamos terminar volviéndonos
perros, sueltos, sin reglas.

Sin collares ni correas.

14-10-05