Harto estoy de esperar
el sendero prohibido.
Prohibido no porque sea indebido,
sino porque no se me es concebido.
Hubiera sido mejor no recorrer
esas sendas traicioneras.
caminaste mucho, y
marcaste muchos caminos.
Ahora no sé cuál sendero recorrer.
Ni qué pasos debo marcar.

Esta entrada fue publicada el 21 Mayo 2008 a las 7:00 y archivada bajo momento bajo con etiquetas fotografía, literatura, prohibido, sendero, traición. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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