Imágenes interrumpidas por montones de heridas que acechan tu pensamiento y acaban con tu silencio, pues yo soy el viento que, viniendo desde adentro, procrea tus sentimientos y… pensando en la esperanza que aguarda tu mente, y esperando que algún día alguien tente, a cometer tal proeza, a cometer tal milagro, tal locura.
Constantes momentos de tu vida pasada, aguardan despertar como nubes sentadas, que, al creer tener fe en cosas ajenas, buscan por todos lados almas en pena.
Sin embargo, la vergüenza te inunda, y tu alma se siente dunda, pues el viento te sopla, más tu no lo sientes, porque, a pesar de la fe del ciego, tu mente se encuentra en negro.
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